Un día como ayer
Reparando y ajustando las manecillas
de este tiempo perdido sin respiro
en el tic-tac prístino de la noche que atravieso
en las riberas desandando
detrás de unos pasos
entre huellas de estrellas
que van quedando dormidas
lejanía de luces
entre lodo y espumas...
es en el mar salado y dulce
que habitan los niños,
ancianos, mujeres y los parias,
llevados de la lluvia agorera y cansada,
que buscaba su espacio en meandros robados,
transmutados en espanto...
róbame el llanto escondido
entre los mantos
mantos de lodo y piedras,
mantos de olvido...
campo santo será el campo de sueño eterno
donde morarán por siempre los desaparecidos...
Antonietta Valentina. 15 de diciembre de 2007
Dedicado a todas aquellas personas que murieron en Vargas, venezuela, el 15 de diciembre de 1999
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