Ante esta calma,
en esta paz voy dibujándome nuevas sonrisas.
Frente al Ávila en la mañana
entre majestuosos, sabios árboles
multicolores aves
amanezco cada día con el sonido mágico del viento.
El sol que abriga,
la lluvia limpia
la bruma que se esparce infinita, fría.
Bajo este cielo en que nací
esta inmensidad que vigila mis días
mis noches
está pintada el alma del poeta.
En la mirada, mezcla salvaje,
mitad urbana
en esta paz, dejo correr el río de mis versos...
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